viernes, 18 de diciembre de 2009

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EN LA MAR

En un camarote olvidado

pudre su juventud y sale a flote

la resignación, como una baliza,

que le llevará a puerto una vez más.

Mueve el pescado con manos atrofiadas

por la rutina y el frío

y cuando está harto de todo, se pone a cantar

cosas antiguas de su tierra.

A veces hay más risas que sonrisas,

hay ratos de tensión, mucho cansancio

y la vida fluye tan despacio

que las horas son trozos de jabón

sobre la piel de un tiempo inamovible.

Esta vez tampoco será buena la marea,

pero al menos no hubo ningún percance grave,

un par de heridos, como siempre,

un poco de ansiedad,

el paranoico de turno,

y todo se olvidará

al poner los pies en tierra.

Como una bala disparada sin destino,
así se siente arrojado hacia el futuro.
Se comprará por navidad algún capricho.